El tacto rectal es de gran utilidad para descartar la existencia de una tumoración en canal anal o en los últimos centímetros del recto, así como otras lesiones de esta localización.
La inspección ni el tacto rectal permitirán la comprobación de hemorroides de grado I y II no complicadas. Para su determinación son necesarios procedimientos diagnósticos orientados a la visualización directa y estudio de otras posibles patologías.
¿Cuál es su tratamiento?
El tratamiento de cada tipo de hemorroide debe ser individualizado, dependiendo de la severidad de la sintomatología, del grado del prolapso y de las características del paciente.
- Inicialmente, vamos a comenzar, siempre que sea posible por medidas conservadoras:
- Dieta con abundante fibra
- Anoscopia
- Colonoscopia
- Beber abundantes líquidos ( más de 2 litros al día, para conseguir heces blandas y fáciles de evacuar)
- Evitar comidas ricas en especies, picantes, alcohol y café
- Baños de asiento con agua templada 3 veces al día durante 15 minutos y tras la defecación.
- Evite el uso de papel higiénico
- Mantenga una piel limpia y seca, suprimiendo ropas que impidan una correcta transpiración
- Es recomendable una actividad física adecuada, evitando deportes bruscos y viajes prolongados.
- Debe evitarse el uso de pomadas con corticoides: la experiencia proporciona la impresión de mejoras sintomáticas con su utilización, por lo que en casos concretos y periodos limitados puede ser favorable. Su aplicación prolongada acarrea hipersensibilidad dérmica, alteración que debe evitarse.
- Una vez que ha realizado estas medidas conservadoras y si su cirujano lo cree indicado, existen varias técnicas disponibles para el tratamiento quirúrgico de las mismas, dependiendo del tipo y severidad:
- Esclerosis: Consiste en la inyección de una sustancia irritante, con el fin de originar una reacción inflamatoria que desvascularice y atrofie el paquete hemorroidal
- Ligadura con bandas elásticas: consiste en la aplicación de una anillo de goma o caucho en la base de la hemorroide que se pretende
estrangular, desprendiéndose entre el 7º-12º día y creando una ulceración y fibrosis en el lecho necrosado - Coagulación por infrarrojos: aplicación de rayos infrarrojos por encima de cada nódulo hemorroidal, para la coagulación del paquete hemorroidal a tratar.
- Extirpación quirúrgica consiste en la extirpación del tejido hemorroidal y ligadura del vaso que lo nutre, dejando las heridas para cierre por segunda intención.
Texto. Dr. Alberto García García, cirujano general y del aparato digestivo.